El giro de VMware: una visión realista


Para FIS-ASP, un consolidado proveedor de servicios informáticos integrales con más de 25 años de experiencia en el mercado y tres centros de datos redundantes en Baviera, el funcionamiento fiable de los sistemas críticos constituye su actividad principal. La empresa gestiona actualmente unos 1.000 sistemas SAP para más de 50.000 usuarios en empresas medianas. Durante mucho tiempo, este especialista en alojamiento confió en una infraestructura de virtualización basada en VMware vSphere y en Red Hat Enterprise Linux (RHEL) como sistema operativo. Sin embargo, la adquisición de VMware por parte de Broadcom cambió radicalmente las perspectivas del mercado. FIS-ASP se dio cuenta rápidamente de que, como proveedor de servicios de tamaño medio, ya no desempeñaría un papel relevante en el nuevo ecosistema de socios de VMware. Al mismo tiempo, se preveían aumentos masivos de los costes.
Totalmente independiente, sin dependencia de un único proveedor
Por lo tanto, era imprescindible cambiar la tecnología base para proteger el modelo de negocio propio y poder seguir ofreciendo soluciones rentables a los clientes. La elección recayó en SUSE, ya que este proveedor europeo de software de código abierto podía ofrecer una infraestructura totalmente autónoma sin dependencia de un único proveedor. Además, FIS-ASP ya contaba con una valiosa experiencia práctica con el hipervisor KVM y SUSE Linux Enterprise Server for SAP Applications.
La validación y la migración de la nueva solución se llevaron a cabo de forma muy estructurada y prudente. En lugar de una migración arriesgada de tipo „Big Bang“, FIS-ASP optó por una transición gradual en la práctica. Las primeras cargas de trabajo que se migraron a la nueva plataforma fueron sistemas de desarrollo y pruebas no críticos. Tras la validación satisfactoria de estos entornos, se procedió a la migración gradual de los sistemas de producción críticos para el negocio. De este modo, el proveedor de servicios de TI se aseguró de que se cumplieran en todo momento los estrictos acuerdos de nivel de servicio (SLA) de los clientes y de que las operaciones comerciales en curso no se vieran afectadas en absoluto. El giro estratégico hacia SUSE supuso para FIS-ASP éxitos cuantificables y de gran alcance, sobre todo en lo que respecta al control de costes. Sin el cambio de plataforma, los costes totales de virtualización y sistemas operativos se habrían más que duplicado a partir del año 2027, según estimaciones internas de la empresa. La mera renovación de las suscripciones vigentes habría supuesto un vertiginoso aumento de los costes de más del 100 %. Gracias al uso sistemático de tecnologías de código abierto, se pudo evitar este impacto extremo en los precios y restablecer la seguridad en la planificación financiera a largo plazo, libre de estructuras de licencias propietarias.
También en cuanto a rendimiento y estabilidad, el proyecto supera las expectativas iniciales. Manuel Sammeth, director general de FIS-ASP, confirma, basándose en su experiencia práctica, que el conjunto de funciones de SUSE KVM es totalmente comparable al de VMware ESXi. En la administración diaria, parámetros como los límites de E/S, el ancho de banda y el comportamiento de picos de los sistemas pueden controlarse ahora con aún mayor precisión que antes. Incluso las estructuras más complejas, como las enormes bases de datos HANA con varios terabytes de memoria, se han podido migrar de forma estable y sin interrupciones.
Cumplimiento normativo: ISO 27001 y NIS2
Además, el proyecto resolvió el problema de la soberanía digital. Los clientes de sectores regulados exigen cada vez más una transparencia absoluta sobre sus datos. Gracias a la pila de infraestructura abierta, FIS-ASP ofrece ahora una transparencia total a lo largo de toda la cadena de suministro de software. Esto facilita el cumplimiento de estrictas normas de conformidad, como la ISO 27001 o la NIS2. La flexibilidad tecnológica se ha incrementado enormemente: la empresa puede ahora integrar sin problemas estrategias híbridas multicloud (incluidas AWS y Azure) en su propia oferta local.
La arquitectura técnica de FIS-ASP muestra cómo los distintos componentes de SUSE se integran profundamente entre sí para orquestar con alto rendimiento tanto las cargas de trabajo SAP clásicas como las modernas, tanto de SAP como de otros sistemas. SUSE Linux Enterprise Server for SAP Applications constituye la base sólida de los nuevos servicios de alojamiento. La capa de VMware, que ya ha quedado obsoleta, ha sido sustituida por SUSE KVM, una implementación empresarial del hipervisor de código abierto KVM, que está integrado directamente en SUSE Linux. Esto permite a FIS-ASP seguir utilizando el hardware de servidor existente en sus propios centros de datos sin pérdidas de rendimiento ni nuevas inversiones.
Soporte para múltiples sistemas Linux de SUSE
Un componente especialmente importante para que la transición se realice sin problemas es el soporte SUSE Multi-Linux. Este permite al proveedor de servicios seguir ejecutando RHEL, por el momento, como sistema operativo invitado en la nueva plataforma de virtualización, en un entorno de funcionamiento paralelo. De este modo, los entornos SAP complejos pueden migrarse de forma gradual, sin estar sujetos al ciclo de versiones de un único proveedor.
Un puente hacia el mundo de las aplicaciones nativas en la nube
Para tender al mismo tiempo un puente hacia el mundo nativo de la nube, se utiliza SUSE Virtualization. Esta infraestructura hiperconvergente (HCI) utiliza KubeVirt como capa de virtualización basada en Kubernetes con almacenamiento y redes integrados.
Este nivel ágil permite ejecutar máquinas virtuales y aplicaciones SAP en contenedores —como SAP Edge Integration Cell, herramientas de IA o cargas de trabajo en el borde— en una única plataforma. Para el aprovisionamiento totalmente automatizado y la gestión centralizada de los clústeres de Kubernetes en entornos de nube híbrida, FIS-ASP utiliza Suse Rancher Prime. Herramientas de automatización como Ansible y una interfaz de gestión desarrollada internamente controlan el aprovisionamiento y la gestión de recursos.
Esta combinación en su conjunto garantiza una arquitectura preparada para el futuro y basada en API, que, como «Infraestructura como código», se integra a la perfección en los flujos de trabajo modernos de DevOps. (Fuente: Suse)
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